Cómo hacer tu propia cerveza

Todo aquel al que le guste la cerveza, sabe que no cualquiera pueda hacer una buena cerveza. Hacer cerveza es una ciencia y un arte, que puede llevar años de práctica. Sin embargo, por algún lugar hay que empezar, y en realidad el proceso de hacer cerveza no es tan difícil. Aquí te dejamos el proceso para hacer cerveza, para que lo intentes. Y quién sabe, tal vez algún día logres hacer la cerveza perfecta.

INGREDIENTES

  • Agua
  • Cebada
  • Lúpulo
  • Levadura
  • Materiales
  • Una olla grande
  • Una heladera de camping
  • Una licuadora
  • Un termómetro
  • Un recipiente con tapa
  • Un globo de cumpleaños
  • Un caño largo de cobre
  • Dos metros de manguera

1. Maltear la cebada en una olla grande, además de germinar los granos en agua después de molerlos.

2. Mezclar la cebada ya malteada con agua caliente. Se irá conformando una especie de papilla, la cual deberá mantenerse en el fuego durante dos horas a 65°C. Concluido ese tiempo y extraída el agua quedará el mosto, un líquido denso y dulce que es vital en el proceso.

3. El mosto debe ser hervido durante una hora y media. En este tiempo es necesario ir agregando el lúpulo, destinado a brindar el aroma y el toque amargo que caracterizan a la cerveza. Con esto el producto se esteriliza, evitando la proliferación de bacterias.

4. Es necesario revolver con fuerza la preparación, para dejar al fondo de la olla todos los residuos que puedan haber quedado, intentando siempre obtener una cerveza límpida y transparente.

5. Todos los elementos y recipientes deben estar desinfectados, para evitar cualquier tipo de bacterias. Sobre todo en este paso cuando se enfría la cerveza. Se trata de lograr que el producto llegue a los 20°C lo más rápido posible, descendiendo de los 100°C. ¿Cómo hacerlo? Pasando la cerveza por el interior de un caño de cobre, previamente enfriado con hielo.

6. Se agrega la levadura, la cual tiene que estar hidratada desde las 24 horas previas a su incorporación.

7. La mezcla de mosto, lúpulo y levadura deberá ahora pasar a un recipiente, donde se cumplirá el proceso de fermentación. Los azúcares del mosto se transformarán en alcohol y gas, dos elementos que no pueden faltar. Para evitar ruidos y explosiones, el recipiente destinado a la fermentación se tapa con un globo de cumpleaños, pero pinchado para que el aire salga y no entre.

8. La preparación debe dejarse una semana en un lugar fresco y oscuro, con el objetivo de disminuir su densidad. Si los pasos se realizaron correctamente, al destapar el recipiente debe aparecer un líquido verde y espumoso.

9. Esta producción se deberá transportar a otro recipiente fermentador (puede usarse el mismo, desinfectado) y dejarse al frío por una nueva semana.

10. Tras una semana, la cerveza ya debe estar en condiciones de ser embotellada. En la botella terminará su maduración, dejándose como mínimo 15 días en reposo en la heladera. Se aconseja para lograr un mejor resultado dejarla algunos días más (un mes).

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